Nos gustaría exponer de forma sencilla, clara y desde nuestra experiencia, que comparten la Supervisión y la Mediación en cuanto a finalidad, método y como a su vez la supervisión puede complementar a la mediación en espacios de reflexión y formación.
El concepto de Supervisión tiene muchas acepciones en muy diversos ámbitos de esta sociedad, en la mayoría con una connotación de control externo a la persona e impuesto desde la organización o servicio..
Tal y como la entendemos en el ámbito de asesoramiento a profesionales, la supervisión es un proceso de clarificación profesional y personal a través del cual la persona asesorada puede pensar y sentir cuales son sus puntos de referencia para entender, comprender e integrar lo que le sucede para poder responder de formas más profesional y satisfactoria en las situaciones complejas generadoras de malestares e insatisfacciones.
Le permite aprender nuevas habilidades y crear nuevos recursos personales que le hacen sentirse mejor con su trabajo y consigo misma.
Se trata, en cierta manera, “de mediar con ella misma”, con el asesoramiento y ayuda de un supervisor.
De esta forma la persona tiene la posibilidad de caer en la cuenta, descubrirse capacidades, de aceptarse con todo lo que es, de reconciliarse, de quererse con sus limitaciones y de hacerse consciente de que esas mismas limitaciones son posibilidades de crecimiento y satisfacción.
Ocurre lo mismo con el concepto de Mediación. Además de los muchos ámbitos donde se utiliza (judicial, policial, familiar, escolar, laboral, etc…), tiene muchos matices y a menudo es confundido con la conciliación, la negociación, el arbitraje, el consenso, el acuerdo, etc..
Compartimos una definición extendida que plantea la mediación como un método no adversarial y voluntario de gestión de conflictos, que incluye un tercero neutral, el mediador, con la función de ayudar a que las partes involucradas en un conflicto puedan, desde la colaboración, llegar a una resolución del mismo satisfactoria para todos.
En este documento nos referimos a la mediación como recurso social y al mediador como persona formada profesionalmente.
¿Qué es lo que nos hace actuar de una forma determinada?, ¿la realidad o lo que suponemos de ella?
Este es el punto de encuentro, para nosotros entre supervisión y mediación
Es a partir de esta necesidad de clarificación donde intervienen la mediación y supervisión.
En ambos tiene lugar un ejercicio de reflexión, de toma de contacto con las emociones y la razón, definición de una situación y de buscar alternativas y respuestas más satisfactorias para las personas.
Desde nuestra concepción, en ambos procesos existen elementos similares:
* Una situación de confusión, malestar o conflicto.
* Un proceso de reflexión y clarificación.
* Voluntariedad por las partes.
* La confianza en las capacidades de las personas
* Mejora en la comunicación Inter -personal e intra-personal.
* La conveniencia de que el profesional de ayuda (tanto el supervisor como el mediador) no estén implicados en la situación a trabajar.
* Una reconstrucción de las situaciones con proyección hacia el futuro.
* Una nueva situación personal después del proceso para las personas que han participado en el mismo.
En las llamadas profesiones de ayuda en las cuales se encuentran el supervisor y mediador, el profesional utiliza como herramienta principal e irremplazable su propia persona. En algunas situaciones el propio profesional se encuentra embrollado, enredado y perdido en las situaciones. De ahí la importancia de incorporar espacios de reflexión sobre la práctica laboral para contribuir a un mayor conocimiento de sus capacidades y limitaciones.
Este conocimiento, emanado de la experiencia profesional-personal, le facilita poder afrontar la complejidad de sus tareas, característica destacada de cualquier relación de ayuda y que Habermas la resume diciendo: “La acción comunicativa (en la interacción) se basa en un proceso cooperativo en que los participantes se refieren simultáneamente a algo en el mundo objetivo, en el mundo social y en el mundo subjetivo, aun cuando en su manifestación solo subraye temáticamente uno de estos tres componentes”.
La mayoría de los profesionales de mediación trabajan en contextos concretos, muchas veces dentro de un equipo que a su vez está dentro de una organización, y en coordinación con otros profesionales y organizaciones por lo que las situaciones se complejizán aun más.
Incorporar espacios de supervisión individual, de grupo y de equipo donde el mediador pueda aprender desde la propia experiencia contrastada con otros profesionales a comprender primero y a manejarse después en el complejo entramado de su práctica profesional es la parte complementaría que la Supervisión ofrece a los profesionales de la Mediación .
Ana Rosa Rico García
Francisco Miguel Méndez Lebrón
cómo puedo acceder a sesiones de supervisión de casos de mediación familiar
Hola Elsa María, te puedes poner en contacto con el Instituto de supervisores de Ispa, si necesitas más información me comentas. La dirección de la Web es http://www.ispa-supervision.org/ .
Saludos
Ana Rosa Rico García
me gusta……..
Gracias Lorena, espero poder compartir espacios donde poder trabajar desde esta línea y hacer cosas que nos ayuden y ayuden.